El presidente de Francia, Emmanuel Macron, contaría con un búnker secreto ubicado en las afueras de París, destinado a resguardarlo en caso de una crisis de seguridad que obligara a evacuar el Palacio del Elíseo, sede de la Presidencia francesa, ante un eventual asalto de manifestantes.
La información fue publicada por el diario británico The Telegraph, con base en las revelaciones del libro La Nouvelle Armée des ombres (El nuevo ejército de las sombras), una investigación publicada en 2026 por los periodistas Pierre Gastineau, Antoine Izambard y Franck Renaud.
De acuerdo con la publicación, los preparativos relacionados con este refugio habrían comenzado a raíz de las protestas del movimiento de los chalecos amarillos en 2018, cuando Francia enfrentó una serie de movilizaciones masivas contra las políticas económicas del Gobierno.
Durante aquella crisis, Macron fue increpado por manifestantes durante una visita a Le Puy-en-Velay, episodio que habría incrementado la preocupación de las autoridades por la seguridad del mandatario y la posibilidad de enfrentar disturbios de mayor magnitud.
Uno de los autores de la investigación recordó en una entrevista con la emisora France Inter que durante aquellas manifestaciones el poder político francés experimentó momentos de incertidumbre, lo que habría impulsado la elaboración de nuevos protocolos de protección presidencial.
Según los periodistas, la existencia del supuesto búnker forma parte de una estrategia más amplia diseñada para garantizar la seguridad de las principales autoridades y asegurar la continuidad del Estado en situaciones extraordinarias, como protestas violentas, ataques contra instalaciones gubernamentales o crisis institucionales.
La investigación también revela que los servicios de seguridad franceses estarían desarrollando escenarios de prevención ante posibles conflictos relacionados con las elecciones presidenciales de 2027, consideradas un acontecimiento de especial atención para las instituciones del país.
Entre los riesgos contemplados figuran disturbios posteriores a los resultados electorales, intentos de interferencia extranjera, operaciones de sabotaje y ataques informáticos capaces de afectar el funcionamiento de organismos gubernamentales.
De acuerdo con los autores, los servicios de inteligencia exterior franceses habrían realizado ejercicios para simular posibles operaciones de injerencia electoral, con el objetivo de evaluar la capacidad de respuesta de las instituciones ante amenazas procedentes del extranjero.
Asimismo, la Policía de París habría ensayado protocolos para mantener sus operaciones en caso de sufrir un ciberataque de gran magnitud que dejara inutilizados los teléfonos inteligentes cifrados empleados en las comunicaciones de seguridad.
Estas medidas buscarían garantizar la coordinación entre las distintas corporaciones incluso ante fallas tecnológicas que pudieran dificultar la respuesta de las autoridades durante una emergencia.
Los escenarios descritos en la investigación no representan situaciones confirmadas ni amenazas cuya ejecución sea inminente, sino posibles contingencias consideradas dentro de la planificación de seguridad nacional.
Hasta el momento, la información sobre el supuesto refugio presidencial procede de la investigación periodística y no de una confirmación oficial del Gobierno francés.
Las revelaciones se conocen mientras Francia se aproxima a las elecciones presidenciales de 2027, en un escenario en el que las autoridades buscan anticipar posibles riesgos para la seguridad pública, la estabilidad institucional y el funcionamiento del Estado.
Fuente: Plano Informativo

